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64 FESTIVAL DE CINE DE SAN SEBASTIÁN – 64 DONOSTIA ZINEMALDIA
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Hay muchos festivales de cine por todo el mundo, algunos especializados por géneros o temas (terror, animación, derechos humanos, deporte, cine mudo, cine histórico, cine independiente,…), otros centrados en el cortometraje o en el documental, otros dan cuenta de lo último que se ha realizado en un país, o en un continente. Y si uno indaga se pueden encontrar festivales de cine tan raros como el International Moustache Film festival o uno llamado The Borscht Film Festival. Incluso he localizado uno que a pesar de no proyectar películas excesivamente estrambóticas, tiene lugar en un cementerio (!).

En nuestra querida ciudad tenemos varios festivales de cine temáticos, el Dock of the Bay en enero, el de Derechos Humanos en abril, el Surfilmfestival en junio y otro, a finales de octubre y principios de noviembre, la Semana de Cine Fantástico y de Terror, que se podría considerar ya un veterano (y muy querido). Sin embargo, de todos ellos es el de septiembre el que ningún buen cinéfilo se suele perder. Y es que puede que haya espectadores exigentes, que no les guste el ambiente del festival o su hipermencionado glamour, pero seguro que todos intentamos hacernos un hueco, si nos gusta el cine, para ver alguna que otra película de sus cada vez más numerosas secciones. Es nuestro festival de cine de San Sebastián, el Zinemaldi, uno de los pocos festivales que cuenta con la categoría A de la FIAPF (Fédération Internationale des Associations de Producteurs de Films), junto con la Berlinale, Cannes, Venecia o Karlovy Vary, entre otros. Es una categoría competitiva no especializada, lo que significa que puede haber en su programación películas de todo tipo y género, y también le da la oportunidad de premiar con la Concha de Oro (entre otros galardones) a las películas que compiten. Esta categoría la perdió el Zinemaldi entre los años 1980 y 1984 (en 1963 también se le fue retirada), pero desde 1985 hasta hoy sigue estando en la 1ª división de los festivales A. Pienso que habrá quien no necesite esta aclaración, aunque siempre viene bien recordar dónde estamos, y de dónde venimos.

En la edición de este año, la 64ª, el Zinemaldi sigue navegando con viento de cola, con más secciones que nunca, y con más películas que nunca. Si uno se sumerge en los múltiples recovecos de su inabarcable programación, tiene riesgo de ahogarse por exceso de cine, aunque con el repaso que vamos a hacer, esperemos echar a más de uno un pequeño bote salvavidas para ir navegando de peli en peli sin miedo a demasiada zozobra.

Si no me han salido mal las cuentas, se podrán ver entre 190 y 200 películas (largos y cortos) durante los 9 días del festival, lo cual hace deducir que es imposible verlo todo, porque aun haciendo un “Shia LaBeouf” (o varios), no hay ser humano que llegue a tanto, ni tan siquiera añadiéndole el método Ludovico. El quedarse con ganas de ver tal o cual película es el comentario más habitual entre los asistentes al Zinemaldi (no me gusta la palabra “must”, aunque cada vez se oiga más), y son tantas las que quedan en un cajón, que se podrían hacer varios certámenes que duraran años. Seguidos. Creo que no sería una buena idea. Una cosa es que el cine sea como una ventana abierta al mundo, pero sigue sin ser el mundo. Ni en 3D.

Estas son las secciones de la 64ª edición: Sección Oficial, Nuevos Directores, Horizontes Latinos, Zabaltegi-Tabakalera, Perlas, Zinemira, Culinary Cinema, Savage Cinema, las dos retrospectivas (Jacques Becker; Cine y violencia global), Made in Spain, Cine en construcción (30), el XV Encuentro de estudiantes de cine, las sesiones del Velódromo y el cine infantil. Y si añadimos los lugares donde se mueve el mercado del cine, el V Foro de coproducción Europa-América Latina, el XII Foro de coproducción de documentales Lau Haizetara o el European Film Forum (Audiences un Motion), tenemos una verdadera fiesta del cine, con todos sus invitados. No hablaremos de los famosos, ni de Ethan Hawke ni Sigourney Weaver, que aquí nos interesa más hablar de películas. Si hay que mencionar algo de glamour, que sea aderezando lo que se ve en la pantalla, y no en exceso, que ya se sabe que una pizca enriquece, demasiado, empalaga.

En este primer repaso a lo que esperamos este año, abordo la Sección Oficial, Nuev@s Director@s, Horizontes Latinos y Zabaltegi-Tabakalera:

 

 

 

64FestivaldeSanSebastián_Poster_10356Es la sección que da más renombre al festival, y en principio es la que hay que seguir más atento para ver lo que se cuece en la competición. Esto no quiere decir que sea la más interesante, pero la posibilidad de los premios de más valor siempre lustran este apartado. Además, las películas premiadas suelen escribir con oro sus nombres en los repasos históricos de los certámenes. Este año son 25 películas (26 si añadimos el remake de Los siete magníficos, que nos trae a Ethan Hawke para recibir uno de los Premios Donostia), de las cuales 17 compiten por la Concha de Oro, 4 son fuera de concurso y 4 serán proyecciones especiales.

A primera vista uno se fija en los nombres de los directores, que es lo más habitual, y le llaman la atención Hong Sang-Soo (Dangsinjasingwa Dangsinui Geot/Yourself and Yours), Baltasar Kormákur (Eiðurinn/The Oath), Alberto Rodríguez (El hombre de las mil caras), Emmanuelle Bercot (La fille de Brest), Jonás Trueba (La reconquista), Bertrand Bonello (Nocturama) o Arnaud des Pallières (Orpheline). De las operas primas que compiten, el debut tras las cámaras de Ewan McGreor, American Pastoral, se presenta interesante, al ser una adaptación de la novela de Philip Roth, ganadora del premio Pulitzer. Empieza con ambición el escocés. Y de los otros debutantes, me parece que van a sorprender Jätten/The Giant del sueco Johannes Nyholm y Lady Macbeth, del británico William Oldroyd. La primera, por ser “una mezcla idiosincrásica entre Máscara de Bogdanovich y El hombre elefante de Lynch”, y la segunda, por trasladar del teatro al cine a un director que cuenta una historia de pasión y traición con gran maestría narrativa.

 

El coreano Sang-Soo (Dangsinjasingwa Dangsinui Geot/Yourself and Yours) ya es viejo conocido en Locarno y en Cannes, y participa por primera vez en el Zinemaldi con un film con ecos de Ese oscuro objeto de deseo de Buñuel. En nuestros cines se han podido ver dos de sus anteriores películas, In Another Country (2012) y Ahora sí, antes no (2015).

La última referencia del islandés Kormákur es su aventura alpina Everest (2015), que inauguró Venecia el año pasado. También es primerizo en el certamen donostiarra y con Eiðurinn/The Oath nos trae un thriller psicológico en el que un padre, interpretado por el propio director, se ve en la obligación de hacer todo lo posible para sacar a su hija de un mundo tan criminal como es el del tráfico de drogas.

Alberto Rodríguez nos ha visitado muchas veces (El factor Pilgrim, 7 vírgenes y La isla mínima) y manteniendo su sequedad narrativa y potente puesta en escena nos ofrece una visión muy personal del histórico caso Roldán y del hombre que le engañó y entregó a las autoridades: Francisco Paesa. Si el reparto de El hombre de las mil caras, encabezado por Eduard Fernández, José Coronado, Carlos Santos y Marta Etura, se halla al nivel de las últimas realizaciones del sevillano, tenemos éxito seguro (y Goyas también, claro).

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Eiðurinn/TheOath

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El hombre de las mil caras

Nocturama

Nocturama

Del cine francés en esta sección, destacaría Nocturama y Orpheline, sobre todo porque las últimas películas de sus directores han llamado mucho la atención, tanto formalmente como por su audacia narrativa. No creo que Bonello se atreva tanto como en L’Apollonide (2011), pero si Nocturama no nos llena, siempre podemos echar mano del intrigante corto que el bueno de Bonello presenta en la renovada sección de Zabaltegi-Tabakalera: Sarah Winchester, Opéra Fantôme. El caso de Des Pallières me es más desconocido (Michael Kolhaas fue alabada allá por donde pasó), pero el haber leído que Orpheline es “un trabajo emocionalmente valiente de un director que no tiene miedo a tomar decisiones creativas y atrevidas” hace que uno coja con más ganas su pase.

No se me olvida que el cine español tiene otras dos bazas en la Sección Oficial, aparte de Rodríguez. Jonás Trueba y Rodrigo Sorogoyen no son unos recién llegados al panorama del cine español, aunque sí al festival donostiarra. Stockholm sorprendió en Málaga hace tres años y ahora Sorogoyen se embarca en un thriller en el que sobresalen Roberto Álamo y Antonio de la Torre (Que Dios nos perdone). Si se pone al nivel del mentado Alberto Rodríguez, sería bueno. Y estoy seguro de que Jonás Trueba será uno de los realizadores de los que más se hable, para bien y para mal, ya que normalmente suele ser un director afrancesadamente atrevido (Los ilusos y Los exiliados románticos dan fe de ello) y con ganas de buscar formas de narrar muy conscientes de sí mismas. La reconquista nos espera.

Entre las restantes opciones orientales a concurso, me quedo sobre el papel con la china Wo bu shi Pan Jinlian/I Am Not Madame Bovary de Feng Xiaogang, que evoca un personaje femenino que, como bien (no) indica su título, nos recordará mucho al personaje literario de Flaubert. Por otra lado, la representación de cine japonés lo llenará Lee Sang-il con Ikari/Rage un thriller entorno a tres historias en apariencia inconexas que un crimen unirá.

Y del resto de películas que no concursan (incluidas las proyecciones especiales), destacaría por lo distinto el documental de poquísimo presupuesto de Jo Sol, Vivir y otras ficciones, que rescata a aquel “taxista ful” de la película homónima. Y claro, el anime de Makoto Shinkai (Kimi no Na wa/Your Name), que hace pensar que la participación de El niño y la bestia en el Zinemaldi de 2015 no fue una casualidad. ¿Llegará también el día en que un anime pueda llegar a ser premiado en San Sebastián? Este año evidentemente no puede ser, pero quién sabe en un futuro. Aunque Miyazaki no esté ya a tiro. Sólo apuntaremos que la película de Shinkai ya ha recaudado unos 12 millones de € en los primeros días de su estreno, con unos 700.000 espectadores.

De Snowden, Un monstruo viene a verme, Colossal o Los siete magníficos se hablará mucho y muchas veces. Nosotros, cambiamos de sección.

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Jätten/TheGiant

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Wo bu shi Pan Jinlian/I Am Not Madame Bovary

Vivir y otras ficciones

 

64FestivaldeSanSebastián_Poster_10357Es una de las secciones-plataformas que más tiempo llevan con el Zinemaldi, nada menos que desde 1976 y casi siempre suele deparar bastantes sorpresas. Algunos de los hilos conductores que han destacado de la selección de este año son los jóvenes y las mujeres, aunque las temáticas serán tan variadas como los estilos de las películas de estos primerizos realizadores y realizadoras. No es fácil hacer una selección y es que el desconocimiento en esta sección es seguramente su ingrediente más atractivo. A veces para bien, otras, no tan bien.

De las 16 propuestas que se nos ofrecen, podría destacar varias de ellas, por temática, audacia en la narración o por su propuesta formal. Fin de semana es el debut del argentino Moroco Colman, donde, según sus palabras, explora “la restitución de los vínculos rotos y cómo en ese intento emerge la incapacidad de las personas de conectarse entre sí”.

En Le ciel flamand, 2ª película del belga Peter Monsaert, se ha destacado que es una pélicula poderosa que nos lleva a cuestionar el límite al que llegaríamos por proteger a los niños. En este caso, una niña que se siente atraída por el lugar de trabajo de su madre y su abuela, un burdel del que ella lo desconoce casi todo.

Jean-Gabriel Périot ya nos sorprendió el año pasado con Une jeuneusse allemande pero no es un novato en esto del cine. Ha realizado más de 15 cortos y uno de ellos (200.000 phantoms) le llevó a Hiroshima y su cruel historia. En Lumières d’été-Natsu no hikari, se vuelve a acercar al país nipón, mezclando documental, animación y cine experimental, eso sí, de forma totalmente personal. Es uno de los cineastas que darán una clase magistral en Tabakalera, siendo los otros dos el citado Bertrand Bonello e Ivan I. Tverdovsky (que presenta Zoologiya en Zabaltegi).

María (y los demás) es el debut en el largo de la barcelonesa Nely Reguera, y sólo con lo visto por el trailer, podemos esperar un interesante e intenso conflicto familiar donde destaca, como casi siempre que aparece en pantalla, Bárbara Lennie.

El cine griego últimamente está volviendo a emerger con nombres como Yorgos Lanthimos (Canino, Langosta), Alexandros Avranas (Miss Violence), Athina Rachel Tsangari (Attenberg) o Pános H. Koútras (Xenia). La crisis económica llama a la creatividad y la joven Sofía Exarchou se une a este grupo con Park, una opera prima que al parecer ofrece “un descarnado estallido de autenticidad sin intermediarios, recordando al punk romántico de Larry Clark”.

Del resto de películas en esta sección también llaman la atención la coreana Yeon-Ae-Dam/Our Love Story de Lee Hyun-Ju, una historia de amor entre dos jóvenes chicas y Yi bai wu shi sui de sheng huo/One Hundred and Fifty Years of Life, segunda película de Liu Yu, un drama chino con un padre de 90 años que vive con su hijo discapacitado de 60 y que lo tendrá que cuidar de las garras codiciosas de otros miembros de la familia. Sobre el papel, puede ser una película dura.

 

 

 

64FestivaldeSanSebastián_Poster_10358Que América Latina se merecía una sección propia desde hace años ya nadie lo discute, pero si uno mira la programación, se da cuenta de que el cine de aquella región se halla distribuido también por casi todas las secciones del festival (Sección Oficial, Nuevos Directores, Zabaltegi, Perlas, Culinary Zinema cuentan con obras latinoamericanas, incluso las hay en la retrospectiva sobre la violencia global). En Horizontes Latinos suele haber hueco para las películas que han participado en Cine en Construcción (cinco, entre el Zinemaldi y Toulouse), como es lógico, y varias de ellas ya han pasado exitosamente por otros festivales importantes (Rotterdam, Berlín, Sundance, Venecia o Locarno).

Algunos nombres nos pueden ya sonar (Daniel Burman y Amat Escalante), mientras que otros los empezaremos a oír si sus películas gustan o ganan incluso el premio Horizontes o el de la Juventud.

Vamos por pasos, de Daniel Burman esperamos siempre mucho, y es que sus películas tienen un claro sabor argentino con un toque especial que las hace muy personales (el mundo judío en Buenos Aires). En El rey del once, que ganó un premio en Tribeca y pasó además por la Berlinale, nos vamos a encontrar ese humor tan típico y ácido de Burman, donde el pasado, la cultura judía y la familia suelen ser los puntos de apoyo de sus comedias.

Amat Escalante es ya un valor seguro, tras su premio en Cannes por Heli (2013), y en La región salvaje, su nueva propuesta, sigue un camino que le empieza a definir como cineasta arriesgado y provocador (sexo, amor, hipocresía, homofobia, misterio, sobrenatural, son algunas de las palabras del pequeño resumen del festival). El cine valiente en México no sólo tiene a Carlos Reygadas como adalid. Sumémosle ya a Escalante.

Y del resto de 13 películas de la selección de este año, por elegir más o menos la mitad, me han llamado la atención Alba, El Cristo ciego, La larga noche de Francisco Sanctis, Santa y Andrés o El viejo calavera.

La ecuatoriana Ana Cristina Barragán dirige Alba y ya viene con premio (en Rotterdam). En ella la niña protagonista, que se halla en el duro tránsito a la adolescencia es obligada a ir a vivir con un padre que apenas conoce. Silencios, mundo interior, diálogos cortos y seguramente un seguimiento continuo de la niña, son los elementos de esta opera prima.

Christopher Murray nos trae de Chile El Cristo ciego, que compite en Venecia, y en el que un supuesto iluminado cree poder obrar un milagro para salvar a un amigo malherido en un accidente. Según Murray “al cuestionar el fenómeno religioso, se pueden descubrir los conflictos sociales universales del pasado y presente”. Chile tiene mucho de eso.

De Argentina también llega La larga noche de Francisco Sanctis, opera prima de Francisco Márquez y Andrea Testa, que ya ganó en el BAFICI y pasó por la sección Un certain regard de Cannes. Las desapariciones de la dictadura y el dilema moral de implicarse o no para salvar a alguien que sabes que van a secuestrar es el tema de esta película que se antoja un debut interesante.

El realizador cubano Carlos Lechuga presenta Santa y Andrés, un largo en el que se vuelve a reunir a dos personajes que si bien en un principio desconfían el uno del otro (la campesina Santa, siguiendo órdenes, vigila al escritor gay Andrés porque parece alguien peligroso ideológicamente para la Revolución), acabarán acercándose más de lo permitido. La amistad surgida seguramente será puesta a prueba más de una vez, seguro. No puedo dejar de recordar Fresa y chocolate en este sentido.

Y por último, el boliviano Kiro Russo trae El viejo calavera, la historia de un joven protagonista que, tras despreocuparse de la muerte de su padre, empieza a trabajar en una mina aunque se dedica a beber y a vagabundear. Además de destacarse por haber recibido recientemente una mención especial en Locarno, llama la atención porque el resumen del Zinemaldi termina con la siguiente frase: “Lo único que le queda es reemplazar a su padre en la jodida mina”. Es literal.

 

 

 

64FestivaldeSanSebastián_Poster_10359El año pasado Tabakalera ya acogió esta sección que ha pasado por muchos cambios de vestuario, pasando de zona abierta a cajón desastre de vez en cuando y que parece que ahora se centra en lo sorprendente y heterogéneo. Es posible que esas dos características las encontremos en otras secciones, pero Zabaltegi siempre ha estado abierta a todo. Y si ya va el nombre de Tabakalera asociado, la indefinición es máxima. La expectativa puede ser una sensación extraña, ya que si no sabes qué esperar, cualquier cosa puede sorprender, aunque también no siempre se está dispuesto a ingerir cualquier producto. Un repaso rápido a las 24 propuestas (17 largos y 7 cortos) que completan la selección de este año me hace pensar que varias de ellas podían haber entrado en Perlas (Sundance, Rotterdam y Berlín son los festivales más repetidos en Zabaltegi), pero el que estén en esta sección significa que su terreno es inexplorado. Nombres conocidos como los de Jarmusch, Nichols, Tavernier, Solondz, Lav Díaz o Davies crean un mélange del que difícilmente podremos sacar conclusiones unificadoras. Para colores, Zabaltegi.

De Jarmusch todos esperábamos que el Zinemaldi trajera Paterson, de la que hemos oído y leído maravillas, pero no ha podido ser. Tiene su estreno a finales de noviembre, así que nos quedamos más tranquilos. En su lugar nos trae Gimme Danger, el documental que nos descubrirá la vida del grupo de proto-punk The Stooges, en “una carta de amor a la que posiblemente sea la mejor banda de rock de la historia, (…) es un poco salvaje, caótica, desordenada, emotiva, divertida, primitiva y sofisticada de la manera menos refinada”. Iggy Pop forever.

En este año de pérdidas de iconos musicales como Bowie o Prince, además del documental de Jarmusch, también podremos ver otro trabajo sobre un artista multidisciplinar e icono de la música también, Frank Zappa. Si el trabajo del noruego Thorsten Schütte es la mitad de atractivo que el personaje en cuestión, merecerá la pena ver Eat That Question: Frank Zappa in His Own Words.

 

 

También hay otros tres documentales que a priori también tienen su atractivo (ya se ve que el territorio donde más se suele arriesgar e innovar es en el cine documental). Uno es el personal y cinéfilo viaje que hace el gran Bertrand Tavernier en Voyage à travers le cinéma français que, de paso, inaugura Zabaltegi. Nos preguntamos si será del estilo de los que suele hacer Scorsese. El siguiente documental es el la nueva propuesta (“metacinematográfica” según la web del festival) del chileno José Luis Torres Leiva, El viento sabe que vuelvo a casa. La información que he recogido de esta película me recuerda mucho a la reflexión que Abbas Kiarostami hacía con su cine. Seguir a otro realizador en su investigación sobre un hecho es algo que ya se ha visto, y suele dar interesantes resultados. El tercer documental que comentamos es The Illinois Parables, de Deborah Stratman, una suite experimental de once parábolas que “cuestiona el papel histórico que la creencia ha jugado en la generación de ideologías e identidades nacionales”. Todo en 60 minutos.

Por otro lado el terreno de la ficción también nos puede traer sorprendentes películas. Jeff Nichols lleva avalado siempre por la crítica y por ser uno de los mimados de los festivales. Take Shelter, Mud, o la más reciente Loving son ejemplos de ello. Siempre acompañado del gran Michael Shannon, esta vez el director de Arkansas nos trae Midnight Special, que pasó por la Berlinale, un híbrido entre thriller de persecución-huida y ciencia ficción, con tintes sobrenaturales (el niño protagonista tiene una mirada al estilo Cíclope de los X-Men). Últimamente este tipo de género casi retro parece tener éxito en Estados Unidos (Super 8 o la más reciente serie Stranger Things). Eso sí, Nichols será fiel a sus influencias: Mark Twain, John Ford o el fotógrafo Joel Sternfled.

Terence Davies es un viejo conocido del Zinemaldi (notable fue su retrospectiva del 2008), y este año nos trae A Quiet Passion, su particular visión sobre la poetisa Emily Dickinson, encarnada por Cynthia Nixon, la Miranda de Sexo en Nueva York. La tranquilidad de la pasión del título podría trasladarse al cine que hace el cineasta de Liverpool, por lo que un personaje tan misterioso y turbulento pero al mismo tiempo tan creativo como Emily Dickinson encaja perfectamente en su cine.

O Ornitólogo le ha dado recientemente al portugués João Pedro Rodrigues el premio al mejor director en Locarno, festival siempre arriesgado, por lo que podemos suponer que la nueva propuesta de uno de los adalides del Nuevo Cine portugués (junto con Teresa Villaverde y Pedro Costa, entre otros, que también han visitado Tabakalera recientemente) satisfará a aquellos que aman el cine de búsqueda, de reflexión y sobre todo, de riesgo narrativo. La historia de O Ornitólogo parece que se inspira libremente en la vida de San Antonio de Padua (o de Lisboa), santo invocado para encontrar objetos perdidos (incluso pareja), y en esta ocasión, el ornitólogo del título se embarca en un viaje en el que pretende encontrar a la cigüeña negra, un ave en peligro de extinción. Pero como es de predecir, en esa búsqueda se encontrará con todo tipo de dificultades que harán de su camino un “peregrinaje múltiple, religioso, cinematográfico y erótico”.

Otra de las ficciones de esta sección a comentar es Wiener Dog, el esperadísimo regreso de Todd Solondz. Sólo el recuerdo dejado por Hapinness (1998) o Storytelling (2001) ya hace que uno pueda esperar lo mejor de un director que sabe construir historias corales y jugar con la narración como pocos. Además, suele añadir un ingrediente que hacen de su cine algo tan personal: el incordio creado con el cuestionamiento de nuestras normas sociales.

Para terminar con el repaso de la rebautizada sección Zabaltegi-Tabakalera (recordemos que además será competitiva por primera vez), no puedo dejar de lado tres películas que por distintas razones me han llamado la atención. Louise en hiver es la última obra del reputadísimo realizador de animación Jean-François Laguionie, quien además de premios, tiene un increíble estilo visual. Sipo Phantasma, que sólo por ser el primer largometraje de Koldo Almandoz ya merecería ser citado, aunque seguro que su carácter de híbrido vampírico atrae un poco más. Los que hemos seguido su larga carrera de cortometrajes estamos deseando ver qué se ha inventado el donostiarra. Y cómo no, hay que citar las 8 horas de Hele Sa Hiwagang Hapis / A Lullaby to the Sorrowful Mistery, la megapelícula del filipino Lav Díaz de la que tanta gente ha hablado, seguramente más de la que la ha visto. Recuerdo que en su momento algunos se atrevieron con las casi 5 horas de Misterios de Lisboa de Raúl Ruiz, y sería interesante saber cuántas personas verán la epopeya filipina y si el Zinemaldi tiene previsto hacer algún descanso.

Como colofón, si no tenemos tiempo para ver todas las películas de Zabaltegi-Tabakalera, el Zinemaldi ha anunciado recientemente algo que muchos esperábamos como agua de mayo (Rebor dixit), la extensión del festival más allá del límite de sus 9 días oficiales. De esta misma sección se han seleccionado 5 largos y 5 cortos que se proyectarán en otras tantas sesiones entre el 30 de septiembre y el 28 de octubre. Los largometrajes seleccionados son: Zoologiya, A cidade onde envelheço, Louise en hiverEl viento sabe que vuelvo a casa y The Illinois Parables.

 

Zigor Etxebeste Gómez

@zigore2001

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