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15º FESTIVAL DE CINE Y DERECHOS HUMANOS
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Desde que el Festival de Cine y Derechos Humanos de San Sebastián arrancó allá por el 2003, las imágenes de sus carteles han ido golpeando las conciencias ciudadanas antes incluso de que nadie hubiera visto alguna de las películas que luego se proyectarían. Resumir los problemas derivados de la constante violación de los derechos en un cartel puede resultar algo banal, contradictorio o quizá un mero ejercicio de creación artística. Pero los carteles del festival van un poco más allá, pasado el primer impacto de su visión. Son creaciones que nos quieren decir algo, hacernos reflexionar sobre alguno de los derechos humanos que difícilmente se respetan en todo el mundo. Unos periódicos encadenados, unas manos atadas sujetando una cámara, una granada con anilla de chupete, un planeta exprimido soltando un zumo de sangre, un barco de papel a la deriva con los derechos humanos escritos en él, o un mazo judicial enjaulado bajo una intensa luz cenital. Este último es la imagen del cartel de este año, 15ª edición que nos habla de injusticias, o de lo difícil que es impartir verdadera justicia si la encerramos y la presentamos como un pájaro enjaulado y sin libertad. Llevamos 15 años viendo injusticias en la pantalla, pero este es un festival que no sólo trata de proyectar películas, sino que intenta que el público asistente participe también de los debates sugeridos por lo que se ha visto y por eso, mantener el coloquio tras las proyecciones hace de este certamen un evento especial y un acto de verdadero civismo. No hay mejor forma que el arte y el diálogo sugerido por esa creación para fomentar el pensamiento humano.

Este 2017, pasados los fastos de nuestra capitalidad cultural, podemos decir que el festival sigue la línea marcada desde hace ya cierto tiempo, con largometrajes y cortometrajes de los más variado que se podrán ver en el Teatro Victoria Eugenia, junto con las proyecciones de entrada libre en las distintas casas de cultura. En las sesiones infantiles y juveniles de este año tres joyas de la animación serán proyectadas para los más jóvenes: Teresa eta Galtzagorri, Printze txikia y Ma vie de Courgette. Incluso vuelven a llevar una película al centro penitenciario de Martutene, en esta ocasión Bring the Sun Home, ganadora hace un par de años del premio del público. No debemos olvidar tampoco las numerosas exposiciones que se organizan en lugares como el Museo San Telmo (Waste Lands/Tierras devastadas), la Biblioteca Central (Colombia, la paz esquiva) o el Parque cultural de Aiete (La tira por los Derechos Humanos). La única novedad incorporada este año será la proyección en Tabakalera de Austerlitz, la más reciente película documental del ucraniano Sergei Loznitsa, director, entre otras, de Blokada (2006), My Joy (2010), En la niebla (2012) o Maidan (2014).

 

 

 

Hagamos, siguiendo la costumbre, un pequeño repaso a los largometrajes que se proyectan en el Victoria Eugenia y así recomendar algunas de las películas que más nos han llamado la atención. Los criterios seguidos en esta selección son tan volátiles como criticables, unas veces decantados por la temática abordada, otras por el director/a que firma la cinta o incluso el recorrido que la película ha tenido en diversos festivales ha hecho destacar una antes que otra. En total, 15:

31 de marzo

  • CLASH / ESHTEBAK (Mohamed Diab, Egipto-Francia, 2016):

La sesión de inauguración de este año nos traslada al Egipto del verano de 2013, en plena efervescencia de las revoluciones árabes y que en el país del Nilo terminó con el golpe de estado de Abdelfatah al-Sisi de julio y el derrocamiento de Mohamed Morsi. Una furgoneta policial se convierte en el espacio claustrofóbico-simbólico donde los detenidos tendrán que lidiar con sus divergentes convicciones (hermanos musulmanes, favorables al ejército,  apolíticos) en una suerte de huis-clos con violentas manifestaciones de fondo. La segunda película de Mohamed Diab ha obtenido varios premios en festivales, y fue también la que inauguró la prestigiosa sección Un certain Regard del último Cannes.

 

 

 

  • MIGAS DE PAN (Manane Rodríguez, Uruguay-España, 2016):

La directora uruguaya (de adopción gallega) Manane Rodríguez aborda con su última realización un asunto que tiene mucho que ver con la recuperación de la memoria histórica, en este caso, recordar la represión y encarcelamiento que muchas mujeres sufrieron durante la dictadura en Uruguay entre 1973 y 1985. El detonante para que la protagonista, interpretada por Cecilia Roth, vuelva a su país de origen será enterarse de que va a ser abuela, tras habérsele arrebatado cuarenta años atrás la patria potestad de su hijo. La película irá alternando la actualidad con los días de la dictadura para así conseguir lo que la directora pretende, “afrontar el pasado para poder superarlo”.

 

1 de abril

  • THE WAIT (Emil Langballe, Dinamarca, 2016) –subt. en inglés y euskera-:

“Los refugiados son bienvenidos”. Es uno de los lemas que llevamos escuchando los últimos años para poder así no sólo concienciar de un problema que nos atañe a todos, sino también hacerlo de verdad y no ponerles más trabas a aquellas personas que, por una razón o por otra, han tenido que huir de sus países de origen. Cuando llegan a Europa uno de los mayores problemas suele ser la infinita burocracia que tienen que afrontar. Además si ya es difícil de entender conociendo el idioma, no nos podemos imaginar a qué punto de absurdo puede llegar si no se habla la lengua del país en que has aterrizado. A Rokhsar, joven afgana protagonista de esta “espera” infinita se le añade un problema más, tendrá que hacer de intermediaria y traductora de todos los asuntos burocráticos que su familia tiene que afrontar si no quiere ser deportada.

 

 

  • LA MANO INVISIBLE (David Macián, España, 2016):
  • AUSTERLITZ (Sergei Loznitsa, Alemania, 2016):

En la segunda sesión del sábado (19:00) tenemos dos opciones que a priori resultan  bastante interesantes. En el Victoria Eugenia podemos ver La mano invisible, película basada en la novela de Isaac Rosa hecha en cooperativa que muestra de forma muy teatral y bastante original, el absurdo de nuestro sistema de trabajo y que intenta responder a preguntas tales como: ¿por qué trabajamos?; ¿para vivir bien; para alcanzar nuestros sueños; para sentirnos útiles; para sobrevivir?; ¿para qué sirve lo que producimos?; ¿para quién trabajamos realmente? Parece que el espíritu de Adam Smith sobrevuela la película.

 

 

Y por otro lado, a la misma hora pero en Tabakalera, tenemos la ocasión de ver, como antes he señalado, Austerlitz, lo último de Sergei Loznitsa y que pasó por el festival de Venecia. El ucraniano tiene una importante carrera como documentalista y su mirada siempre resulta atractiva y reflexiva. Su aproximación fílmica a la historia es extremadamente original y en este caso muestra algo que está pasando en Alemania y a lo que tal vez no le estemos prestando demasiada atención. Los campos de concentración repartidos por la geografía germana se han convertido en un atractivo turístico de primer orden. Esta idea ya supone un sugerente punto de partida para la reflexión y una auténtica declaración de intenciones.

 

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2 de abril

  • AMA, NORA GOAZ? (Iban González, Euskadi, 2016):

¡Cuánto nos queda aún por saber sobre la Guerra Civil! A muchos les parece un tema trillado, excesivamente explotado, pero no nos podemos olvidar de que para avanzar tenemos que mirar siempre por el retrovisor, y todas las veces que haga falta. Porque si no, podemos caer en la tentación de que el olvido no se llene de memoria, como decía Benedetti, sino que lo vaciemos de contenido, quedándose en un olvido exiguo y famélico. Ama nora goaz? se acerca a las mujeres que tuvieron que abandonar su casa durante la guerra, mujeres que tuvieron que batallar en un viaje que las llevó al desarraigo y el exilio. Sin embargo, aún hoy, tenemos a varias de ellas que no olvidan, y no nos dejan olvidar. Aquí, en Gipuzkoa. La película de Iban González combina perfectamente con una de las exposiciones del festival, Emeek emana, en la casa de cultura de Aiete.

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  • LIFE, ANIMATED (Roger Ross Williams, Estados Unidos, 2016):

Este año tenemos una de las nominadas en la categoría de mejor documental de los Oscar de este año, Life, Animated. La película trata sobre Owen Suskind, un autista que a pesar de dejar de hablar desde muy niño, pudo recuperar la comunicación con el mundo exterior a través de algunos personajes de películas de Disney. Siempre resulta atractiva la manera en la que algunos han intentado abordar el autismo, a veces con más acierto, otras con menos. Si el documental sobre Owen se acerca a su mundo interior de forma parecida a como lo hizo Miguel Gallardo con su hija (recordemos María y yo y El viaje de María), podemos esperar una buena película. En Sundance y San Francisco así lo vieron.

 

3 de abril

  • AFTERIMAGE / POWIDOKI (Andrzej Wajda, Polonia, 2016):

Andrzej Wajda, el realizador polaco más reconocido junto a Kieślowski y Polanski nos dejó como testamento una obra de corte clásico que nos relata las vicisitudes que el pintor abstracto Władysław Strzemiński tuvo que pasar bajo el régimen comunista polaco a partir de su sometimiento a la Unión Soviética. La lucha por la libertad artística y de pensamiento, incluido el trágico final del pintor serán varios de los aspectos abordados por la película de Wajda, que en los últimos años parecía haberse dedicado a recordar con su cine aspectos importantes de la historia de su país (tuvimos la ocasión de ver en este mismo festival su anterior película sobre Lech Wałęsa).

 

4 de abril

  • JUST A NORMAL PERSON / EN VANLIG FUCKING MÄNNISKA (Malin Björkman-Widell, Suecia, 2015)

En momentos en que tenemos autobuses que se pasean por algunas ciudades fomentando ideas lejanas en el tiempo y sobre todo, queriendo relacionar la identidad sexual con un aspecto puramente biológico, tenemos la realidad. Y la sociedad. Hace tiempo que la transexualidad no se ve como una enfermedad, igual que la homosexualidad es ya una mera opción sexual al igual que la heterosexualidad.  La película que este año toca el tema de la transexualidad es de origen sueco y seguramente nos acerca con toda la naturalidad del mundo el día a día con el que tienen que lidiar los niños y las niñas trans, algo que no siempre se suele conocer y que muchos condenan sin haber siquiera empezado a escuchar. Porque, al fin y al cabo, son solo personas “jodidamente” normales.

 

5 de abril

  • LAND OF THE GODS / DEV BHOOMI (Goran Paskaljević, India-Serbia, 2016):

Uno de los cineastas premiados por el festival, el serbio Goran Paskaljević (2010) nos trae su última realización, aunque en esta ocasión se haya alejado bastante de su país natal. La historia de Land of the Gods se desarrolla en un pequeño pueblo del norte de la India, cerca de la cordillera del Himalaya, a donde regresa un hombre tras 40 años de exilio en Europa. La vuelta no será fácil y Rahul, el protagonista, se dará de bruces con el sistema de castas y tendrá que luchar para hacer olvidar las falsas creencias y supersticiones que habitan en las mentes de sus vecinos. Al parecer, Paskaljević nos muestra en un abrupto paisaje el viaje espiritual que Rahul tiene que hacer para lograr un futuro mejor.

 

  • TEMPESTAD (Tatiana Huezo, México, 2016):

De México nos suele llegar un cine casi siempre cargado de violencia mezclada con el narcotráfico y una situación cercana al fuera de la ley. Las mujeres han sido muchas veces protagonistas de esta violencia (el caso de Ciudad Juárez ya lo vimos en el 2010 con la película El traspatio) y en Tempestad también lo serán. No sólo ellas, pero la impunidad con la que la violencia se está asentando en varios ámbitos de la sociedad mexicana está llegando a unos límites difíciles de soportar. Dos mujeres, Miriam y Adela, son las protagonistas de la segunda película de la realizadora mexicana-salvadoreña Tatiana Huezo, y sus voces nos llevarán por senderos que pasarán por, en palabras del dossier de prensa, “el miedo, la pérdida y el dolor, pero también el amor, la dignidad y la resistencia”.

 

 

6 de abril

  • LA CAZADORA DEL AGUILA / THE EAGLE HUNTRESS (Otto Bell, Estados Unidos, 2016)

El mundo de los nómadas de las estepas de Mongolia siempre resulta atractivo, trasladándonos a los paisajes por los que transitaron los ejércitos a caballo de Gengis Kan y Kublai Kan, personajes legendarios del imperio mongol. En este documental de origen estadounidense se nos muestra de forma extremadamente bella algunos lugares de la Mongolia oriental en la que viven unos kazajos que domestican en una suerte de cetrería al águila real que se ha convertido en su tradición más característica. Como suele ser habitual en las tradiciones, las mujeres suelen ser relegadas de esta tradición en apariencia masculina, pero como siempre pasa también con las tradiciones, hay gente que suele intentar cambiarlas para hacerlas suyas. Es el caso de La cazadora del águila, de nombre Aisholpan, que se convertirá en la protagonista del cambio que las mujeres mongolas esperan de los nuevos tiempos. Y claro, sin perder un atisbo de su idiosincrasia legendaria.

 

 

  • BOILING POINT / KIEHUMISPISTE (Elina Hirvonen, Finlandia, 2017):

Europa está en ebullición. La xenofobia  y el racismo se están extendiendo por el viejo continente como un reguero difícil de controlar y lo que antes se consideraba un crisol de culturas en el que daba gusto vivir, se está convirtiendo en un lugar bastante intolerante. A Finlandia lo solemos ver como un país lejano, frío y del que pocas cosas sabemos salvo, tal vez, el cine de Kaurismaki, o lo buenos que son con su sistema educativo casi perfecto. Pero allí también la semilla del odio hacia el extranjero, hacia el refugiado, también ha cuajado y está creando monstruos que amenazan con destruir la aparente relajada convivencia en el país nórdico. Una de las frases que se escuchaban en los albores de la 2ª Guerra Mundial allá por 1939 hacia los extranjeros era “¡A la frontera, a la frontera!”. Por lo visto, en 2017 aún hay ecos de aquellos gritos.

7 de abril

  • ANATOMY OF VIOLENCE (Deepa Mehta, Canadá, 2016)

Este año el premio Derechos Humanos es para la directora indocanadiense Deepa Metah, cuya última realización podremos ver en la última jornada del festival. La experimentada directora nos sumerge en la historia de la horrible violación que seis hombres perpetraron contra una joven en un autobús de Delhi. La noticia fue tan impactante que aún recuerdo el hecho en sí, y quizá lo que más llamaba la atención fue que ese hecho no era algo aislado, sino que la violencia machista en uno de los países más poblados del mundo es bastante habitual. Si ya las mujeres en la India no tienen el mismo status que un hombre, además tienen que luchar contra una lacra que está demasiado extendida en todo el mundo. El coloquio con la directora de origen indio se presenta muy interesante.

 

  • GLORY / SLAVA (Kristina Grozeva y Petar Valchanov, Bulgaria-Grecia, 2016) –subt. en inglés y euskera-:

Si alguien es capaz de nombrar más de dos películas de cine búlgaro, se merecería un premio. Curiosamente, del cine de sus vecinos del norte, Rumanía, los festivales están plagados y podríamos hablar incluso de una cierta tendencia del cine rumano. Sin embargo, de Bulgaria prácticamente no nos llega ni una sola película. No obstante, por lo que se puede leer del argumento Glory, la película que clausura el 15º Festival de Cine y Derechos Humanos de este año,  estamos ante una muy sugerente propuesta en la que se trata con ciertos toques de amargura y mucha acidez el problema que supone la burocracia y la corrupción en uno de los últimos países en incorporarse a la Unión Europea.

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Zigor Etxebeste Gómez